Un archivo, mil historias: los secretos del NO-DO
Hay imágenes de nuestra historia que han permanecido décadas en la sombra, no porque no existieran, sino porque nunca llegaron a emitirse. Se rodaron bajo la mirada del régimen franquista, se archivaron y se olvidaron, hasta que alguien decidió sacarlas a la luz. Es lo que ocurre con la nueva temporada de Los archivos secretos del NO-DO, la producción documental de RTVE que vuelve a adentrarse en uno de los grandes fondos audiovisuales de la historia de España. La segunda temporada se estrena hoy, 11 de septiembre, y llega con una de sus grandes novedades: imágenes inéditas del 23-F que nunca antes se habían visto.
El NO-DO (Noticiario Español) se creó en 1942 y comenzó a proyectarse en los cines el 4 de enero de 1943. Durante 32 años, su exhibición fue obligatoria en las salas españolas, lo que lo convirtió en uno de los principales instrumentos de propaganda del régimen franquista. En 1975 dejó de ser obligatoria su proyección, y el NO-DO terminó desapareciendo en 1981. Sus fondos quedaron integrados en la Filmoteca Española, donde hoy constituyen uno de los grandes archivos audiovisuales del siglo XX. Además de los noticiarios emitidos, se conserva todo aquello que se rodó y nunca llegó a proyectarse: descartes, noticias sin publicar y material bruto sin montar. La Filmoteca Española señala que su Archivo del NO-DO reúne más de 21.000 títulos, entre los que se encuentran precisamente esos materiales que nunca formaron parte de los noticiarios emitidos.
Es precisamente en esas imágenes que el NO-DO rodó pero nunca llegó a proyectar donde Los archivos secretos del NO-DO ha encontrado sus historias: material que permaneció durante décadas en los almacenes de la Filmoteca Española y que ahora sale a la luz gracias a un proceso de investigación, restauración y digitalización.
Para preparar la primera temporada, un equipo de profesionales se sumergió durante diez meses en los fondos de la Filmoteca Española y recuperó más de 400 latas de material inédito. Las películas tuvieron que ser examinadas, seleccionadas, restauradas cuando su estado de conservación lo exigía y, posteriormente, digitalizadas. El trabajo permitió recuperar imágenes que llevaban décadas sin ser vistas. El País describió el proyecto como una colaboración entre Filmoteca Española, RTVE y la productora Minoría Absoluta.
RTVE explicó entonces que en los almacenes de la Filmoteca había alrededor de 6.000 latas que nunca habían llegado a proyectarse, y que unas 400 fueron abiertas y recuperadas para la primera temporada. La segunda temporada vuelve precisamente a ese lugar y recupera historias como la de unas jóvenes que aseguraban hablar con la Virgen, la llegada de los primeros hippies extranjeros a Ibiza, la rivalidad entre dos estrellas del ciclismo, unas sorprendentes prospecciones petrolíferas en territorio español o el último reportaje que el NO-DO dedicó a Marisol.
Lo interesante es que estas imágenes no aparecen ahora por casualidad. Son el resultado de volver a mirar un fondo documental que llevaba décadas conservándose. Y ahí está lo más interesante de este proyecto: el trabajo archivístico no termina cuando un documento entra en un depósito. Al contrario, a partir de ese momento comienza todo un proceso de conservación, identificación, descripción y, cuando las condiciones lo permiten, acceso y difusión. Ese patrimonio necesita profesionales, medios técnicos y años de trabajo para poder mantenerse y ser utilizado.
Los archivos secretos del NO-DO ofrece precisamente una ventana hacia ese trabajo. RTVE vuelve sobre los fondos, localiza materiales que permanecían ocultos, los investiga y los convierte en una producción documental capaz de hacerlos llegar a millones de espectadores. Filmoteca Española, por su parte, es la institución que conserva ese patrimonio y cuenta con servicios específicos para su consulta, documentación, restauración y reproducción.
Y ese es quizá el aspecto más valioso de todo el proyecto: no estamos únicamente ante una serie que recupera imágenes antiguas, sino ante un ejercicio de memoria histórica que demuestra cómo la conservación del patrimonio audiovisual permite volver a abrir las puertas de un archivo y descubrir que el pasado todavía tiene cosas que contarnos.
RTVE: https://www.rtve.es/play/no-do/
